
Dejen de luchar contra los componentes de precalentamiento de sus equipos
Seamos honestos: actualizar el sistema de precalentamiento suele ser un verdadero dolor de cabeza. Uno desea obtener un alto flujo de calor y tiempos de ciclo más rápidos, pero al mirar los elementos calefactores antiguos, se da cuenta de que la carcasa y los cables están en un estado lamentable.
La mayoría de las empresas se quedan atascadas en este punto. Compran una lámpara nueva, pero no encaja. Entonces, uno se ve obligado a reconstruir todo el sistema de iluminación solo para que una sola pieza funcione correctamente.
Es una pesadilla.
La solución sencilla
El verdadero problema suele ser la conexión física entre los componentes. Si se trata de cabezales en espiral o alguna interfaz extraña y personalizada de hace veinte años, eso significa que hay que soldar nuevos soportes o reconfigurar todo el sistema de control.
Decidimos dejar de hacer eso. En su lugar, diseñamos nuestros sistemas de calefacción de modo que puedan reemplazar directamente a los componentes antiguos. Reproducimos con precisión la geometría de los componentes antiguos, sin importar si son en espiral o irregulares. El tamaño del dispositivo permanece igual.
Basta con retirar el dispositivo antiguo, conectar el nuevo y listo. Sin tiempo de inactividad, sin necesidad de soldaduras, ni de pasar horas discutiendo con los planos técnicos.
Asegurarse de que la conexión eléctrica sea correcta
Pasamos mucho tiempo asegurándonos de que las tolerancias mecánicas de los conectores sean adecuadas. ¿Por qué? Porque si los terminales eléctricos no se alinean perfectamente con los cables de alimentación, se producen arcos eléctricos o contacto deficiente.
Y nadie quiere lidiar con eso. Al asegurarnos de que todo esté alineado desde el primer intento, la actualización se realiza sin problemas. Simplemente funciona.
Una cosa a tener en cuenta
Aún hay un detalle importante: al usar elementos de precalentamiento más potentes, se genera una mayor carga térmica en los componentes cercanos. Dado que colocamos más vatios en el mismo espacio reducido, hay más calor radiante que afecta al chasis de la máquina.
Si los ventiladores de refrigeración ya están trabajando a toda capacidad, será necesario mejorar el flujo de aire. De lo contrario, la carcasa podría deformarse.
Es un compromiso simple: se obtiene un gran aumento en la productividad, sin necesidad de reconstruir toda la línea de producción, siempre y cuando se mantenga el flujo de aire adecuado.