
Cómo mantener a las personas calientes al aire libre
Si alguna vez has intentado calentar un patio con viento fuerte o un vestuario al aire libre extremadamente frío usando un calentador convencional, sabrás que es una tarea imposible. En realidad, estás tratando de calentar todo el espacio exterior. El viento se lleva el calor antes de que pueda llegar a tus invitados.
Por eso, preferimos utilizar calentadores de ondas cortas infrarrojas. En lugar de desperdiciar energía en el aire, estos calentadores emiten calor directamente sobre las personas y los objetos. Es como la diferencia entre tratar de calentar una habitación y estar bajo el sol en una mañana fresca de octubre.
Calor que llega de inmediato
No hay necesidad de esperar a que el calentador se “calefatee”. En cuanto lo enciendes, el calor ya está presente.
Para lugares con mucho tráfico, como los patios de los hoteles, donde los clientes van y vienen constantemente, esto es genial. No hay ese incómodo período en el que las personas tiritan durante diez minutos mientras el calentador tarda en funcionar. Es un confort inmediato.
Diseñados para resistir las condiciones extremas
Seamos realistas: los equipos para uso exterior sufren mucho debido a la humedad y las lluvias repentinas. Los dispositivos electrónicos normalmente no pueden soportar estas condiciones.
Utilizamos carcasas impermeables con clasificación IP para mantener la humedad lejos de los componentes eléctricos. Dentro de ellas, hay tubos de vidrio de cuarzo con recubrimientos especiales que aseguran que el calor llegue exactamente donde sea necesario.
Un consejo rápido: estos dispositivos consumen mucha energía para luchar contra el frío. Si los instalas en un lugar comercial, verifica bien tus disyuntores. No querrás que se apaguen en cuanto lleguen los clientes.
Elegir la ubicación adecuada
Aquí está la parte complicada. Estos calentadores crean una “zona” de calor muy específica.
Si los colocas demasiado bajos, tus invitados sentirán que están demasiado cerca de una fogata; se sobrecalentarán. Pero si los colocas demasiado alto, el calor no llegará hasta ellos.
Lo importante es encontrar el equilibrio perfecto. Por lo general, recomendamos distribuirlos de manera estratégica. Así, evitamos que aparezcan esas zonas frías en medio del patio y todos puedan estar cómodos, sin importar dónde se sienten.